Lo veo seguido. Alguien compara precio por metro cuadrado entre dos colonias sin haber revisado el uso de suelo de ninguna de las dos. O decide por lo que ve caminando —cafés, banquetas, ambiente— sin preguntar qué hay detrás de la fachada legal del edificio.
Otro error frecuente es confiar en la palabra de quien vende sobre la plusvalía futura de la zona, en lugar de revisar los planes de desarrollo vial o de infraestructura que ya están publicados y que van a cambiar ese barrio en los próximos años, para bien o para mal.
Pagar de más se recupera con tiempo. Comprar en una zona cuyo comportamiento no entendiste no se recupera con nada, porque el problema no era el precio.
Ninguno de estos errores es por falta de inteligencia. Es por falta de la información correcta en el momento de decidir.