No te voy a decir si debes comprar. Te voy a mostrar qué necesitas saber para decidirlo tú. Esa es la diferencia entre una opinión y un método.
El Método Criterio tiene una regla que no rompo: cada conclusión lleva su nivel de confianza. Cuando algo no se puede confirmar, se dice. «Información insuficiente» también es un resultado, y decírtelo es parte del trabajo.
La razón por la que existe una regla así es sencilla. Una opinión suena igual de segura tenga detrás un dato verificado o una corazonada. Un método obliga a distinguirlos, y esa distinción es lo que te permite decidir con lo que hay en vez de con lo que suena.
Y una segunda regla: si no se entiende, no está terminado. El método está escrito para que lo siga alguien que no es del sector.