La mayoría llega a una decisión de compra con una idea general de lo que quiere, y ninguna idea clara de lo que en realidad la está deteniendo.
Estas siete preguntas son el intake que pido antes de cada Sesión de Claridad. No son un trámite: son lo que permite que la sesión trabaje sobre la situación real desde el primer minuto, en vez de gastar la mitad del tiempo entendiéndola.
Pero sirven solas, sin sesión de por medio y sin pagarme nada. Contestarlas no compromete a nada. Solo revela si la duda ya está clara, o si todavía es el problema.
La última suele ser la más incómoda y la más útil. Si esperar no es una opción real para ti, vale la pena entender por qué antes de decidir cualquier otra cosa.
Si encuentras una que no supiste responder, esa suele ser la que conviene resolver primero.