«Compré aquí porque me gustó la calle» es la razón más común que escucho, y la más peligrosa.
La calle puede gustarte hoy y estar bajo un plan de desarrollo vial mañana. Puede tener buen ambiente y estar en una zona con una restricción de uso de suelo que impide lo que planeabas hacer. Puede verse tranquila y tener un historial de inundaciones que nadie menciona durante la visita.
Nada de eso se ve caminando una tarde. Se ve en los documentos: uso de suelo, riesgo, planes de desarrollo, tendencia real de plusvalía. Antes de firmar, no después.
Esto no es un argumento contra la intuición. Es un argumento a favor de contrastarla mientras todavía se puede.